La ropa que ya no utilizas todavía puede tener mucho recorrido. Deposítala en nuestros contenedores y contribuye a favorecer su reutilización y a prolongar la vida útil de las prendas.
Un gesto sencillo que ayuda a promover un consumo más responsable y que, además, forma parte de un proyecto que genera oportunidades de empleo e inserción sociolaboral.